¡Ya contamos con cargo mensual a tarjeta!

Banner PayPal

 

 

¿Cuánto tiempo dura el proceso del duelo?

No se puede quitar este dolor de un día para el otro.

Tras la pérdida de un ser querido comenzamos un camino personal de sanación y recuperación en el que solemos sentir incertidumbre y ansiedad respecto a cómo podremos sobreponernos a esta ausencia. En este viaje emocional es normal preguntarnos “¿Cuánto tiempo sentiré esta tristeza?”.  Nos sentimos incómodos frente a este dolor, así como también frente a la sensación de vulnerabilidad que nos deja esta partida… es que en una sociedad que nos exige que todo sea rápido y sencillo pareciera que no hay tiempo para las lágrimas.

Cualquier intento de obligarte rápidamente a sentirte mejor no sólo es inútil, sino que además puede encapsular tus emociones llevándote a prolongar este proceso de duelo. No puedes quitar este dolor de un día para el otro No hay recetas. ni soluciones mágicas que lo logren. Evita estas expectativas poco realistas y sé tan amable contigo mismo como sea posible.

Recuerda que eres un ser humano único. Por lo tanto, nadie puede decirte cuándo es el momento de dejar de hacer tu duelo. Como en tantas otras experiencias de la vida, el duelo es único y personal como así también lo será su duración. El alivio del dolor que genera una pérdida podría comenzar a sentirse luego de unos meses. Sin embargo, esto no significa que exista un tiempo determinado para estar absolutamente recuperado, sino que este tiempo podría estar matizado por momentos de gran melancolía y tristeza, como ocurre en las fechas especiales que suelen ser un disparador de los recuerdos como el aniversario de su muerte, fiestas navideñas o cumpleaños. Por lo tanto, no lo olvides: el duelo no tiene calendario… es un proceso que debemos recorrer afrontando los fuertes sentimientos que genera para encontrar en nosotros mismos los recursos necesarios para recuperarnos y sanar plenamente. Sólo así podrás poco a poco reconstruir un nuevo sentido de vida.

A continuación, te mencionamos un conjunto de factores que pueden influir en la prolongación del duelo:

¿Tenías una relación conflictiva con tu ser querido o era un vínculo basado en la confianza y el respeto mutuo? Las dificultades para aceptar la pérdida dependerán de la relevancia que tenía en tu vida la persona fallecida. El grado de dependencia económica, la familiaridad con él, la presencia de otros tipos de pérdidas, sueños y esperanzas compartidas y los sentimientos de culpa respecto a los asuntos pendientes de la relación serán determinantes en la definición de este vínculo. Esta relación con el difunto puede ser de respeto y afecto mutuo o bien en un contexto de conflictos.

En el primer caso, el doliente sentirá que esta muerte lo ha privado de una relación positiva en su vida en donde podía crecer y sentirse a gusto trayendo angustia, soledad e inseguridad. Sin embargo, cuando esta muerte cierra una relación conflictiva, el duelo podría remarcar aspectos difíciles de la relación, generando sentimientos de culpa y frustración que si no son abordados terapéuticamente podrían llevar a retardar la elaboración del duelo.

El tipo de muerte que ha causado la pérdida del ser querido influirá en el proceso de duelo, así como en su intensidad y duración.

¿Tu ser querido padeció una larga enfermedad antes de su muerte o fue una pérdida repentina? ¿Se trató de una muerte violenta o producida por causas naturales? Una muerte esperada producto de una enfermedad crónica o terminal nos brinda un tiempo prudencial para procesar esta trágica noticia y reencontrarnos con este ser querido bajo un nuevo contexto en donde es posible resolver los asuntos conflictivos o pendientes que caracterizan a este vínculo afectivo. Esto no significa que disminuya el dolor que vas a experimentar luego de la muerte sino que tanto la familia como el paciente atraviesan un duelo anticipado bajo un contexto de preparación gradual para afrontar la pérdida. A diferencia de esta muerte, las pérdidas repentinas o inesperadas generan en el doliente un gran shock y confusión que se ve agravado por la falta de tiempo para despedirse de su ser querido. Las palabras no dichas, los abrazos o besos no dados podrían generar en el doliente frustración, enojo, culpa y dolor.

 

Fuente: Manejo del duelo

 

Artículos relacionados

Patrocinadores y Alianzas


logo actinver   icon gerencia2   ela logo femexer   logo elamexico   familiares ela   log rsocial   logo fyadenmac


apoyo gila alianzas als mnd logo

ELA.ORG.MX Comunidad de información, acompañamiento y ayuda para personas y familiares con Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)